23/10/2007 | Revista Ñ | DIBUJOS OBSTINADOS

La mirada sobre el "todo" no sirve para observar los cuadros de Pablo Di Masso, Dibujos obstinados, tinta sobre papel, que por primera vez se exhiben hasta el 3 de julio en la Galería Arte Privado de Rosario (Dorrego 26).

En su obra multiforme y compleja hay muchas ideas por cada trazo y cada figura, hay recuerdos del pasado y también del presente, "puedo incluir objetos o cosas que ocurren a mi alrededor mientras estoy dibujando", grafica el artista. Di Masso es un periodista y traductor rosarino que debió emigrar a Barcelona en 1977 cuando la dictadura se puso difícil. En España trabajó por encargo (publicó cerca de doscientos títulos de ficción en ediciones populares de Editorial Bruguera) sobre novelas, artículos y traducciones de otros autores, "te acostumbrás a vivir de prestado", resume, pero eso no le impidió despuntar el vicio del dibujo.

Los primeros destinatarios fueron sus amigos y parientes hasta que la Art Dealer, Olga Rojo, le propuso hacer una muestra "en serio". Di Masso asegura que sólo dibuja para "escapar de la neurosis obsesiva", pero sus Dibujos obstinados hablan de pequeñas historias urbanas, de mujeres y de amigos. Su fijación con los instrumentos musicales reflejan una pasión por el jazz y el tango y son una excusa para darle vida a su arte figurativo, "el instrumento tiene una forma muy apetitosa para dibujar, si hacés a un tipo solo es como que le quitás la biografía", reflexiona y reconoce que si dibuja a un hombre con un bandoneón la gente puede imaginarse un tango, un personaje de Tito Lusiardo o pensar en la cantante Adriana Varela. El color se manifiesta como un rico adjetivo, saltan a la vista sus rojos y amarillos intensos que le dan un toque personal y denotan la "alegría de dibujar".

Di Masso le pone ganas a las asimetrías y apuesta al surrealismo para recrear una forma y enriquecerla aunque confiesa que nunca sabe cómo va a comenzar un dibujo ni dónde va a terminar. Tampoco piensa en dejar un mensaje y asegura que sus dibujos son un hobbie que tienen que ver con la salud. Ese aparente desinterés que muestra el autor por el destino final de su obra marca un compromiso personal basado en sus experiencias de vida, sin motivos previos pero con una fuerte carga emotiva.
El arte de Di Masso es contemporáneo, frontal, dinámico, expresionista y aunque admite no tener maestros reconoce a Picasso por su vida, su incansable manera de crear y la frase que el artista español acuñó como una fórmula: "Cuando lleguen las musas, espero que me encuentren trabajando".

Osvaldo Noval

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